¿Por qué el barrio López de Mesa fue conocido durante 90 años solo como Mesa? Esta crónica de El Bellanita recorre el origen, la memoria y la identidad de uno de los barrios tradicionales de Bello.
Por muchos años, los mapas y los registros oficiales decían una cosa, pero la gente decía otra. En las esquinas, en las tiendas y en los saludos de siempre, nadie hablaba del “barrio López de Mesa”. Para todos era, sencillamente, el barrio Mesa.
Esta es la historia de un nombre completo que su propio barrio tardó 90 años en reconocer
Antes de ser barrio, López de Mesa fue una gran finca donde crecían mangos, naranjos y guayabos. Los dueños, la familia López de Mesa, rara vez se hacían presentes en el lugar. Con la llegada de las fábricas textiles a Bello, en los años veinte, decidieron lotear la finca y vender los terrenos a precios bajos, entre ochocientos y mil quinientos pesos, pagaderos a plazos. El cobrador era el único varón de los tres hermanos López de Mesa, y de su apellido quedó para siempre el nombre del barrio.
En los años cuarenta, cuando comenzaban a poblarse también sectores como Buenos Aires y Las Granjas, López de Mesa tenía casas con largos corredores, patios llenos de flores y techos de teja de barro. Esa vida sencilla, entre cafetales y huertos, fue el comienzo de un barrio que creció al ritmo de la ciudad. Así lo cuentan los documentos que guardan la historia del barrio.
“La gente como que le pareció muy largo decir López de Mesa, entonces se conoció inicialmente como barrio Mesa hasta el año 2010, que en el nuevo ordenamiento territorial se descubre que somos López de Mesa, por la familia dueña”, cuenta Luz Marina Pardo, vecina de toda la vida y hoy presidenta de la Junta de Acción Comunal.
Hoy el barrio, ubicado entre las avenidas Suárez y El Carretero, conserva su aire tranquilo y su vocación de punto de encuentro: limita con Buenos Aires, El Rosario, Andalucía, El Cairo y El Cóngolo, y todavía mantiene ese espíritu de vecindario donde todos se saludan por su nombre.
Aunque el mapa dice López de Mesa, los habitantes del barrio siguen respondiendo al nombre corto. “Uno dice Mesa y todo el mundo sabe de qué barrio se habla”, dice Luz Marina.
En EL BELLANITA empezamos el año recorriendo estos rincones para conocer de dónde vienen los nombres que decimos todos los días. ¿Cuál quisieras que contemos en la próxima historia?








