Tokio es una perrita bulldog francés rescatada del maltrato y la reproducción forzada. Hoy vive en Bello bajo cuidados permanentes y su historia busca generar conciencia y sumar apoyos para mejorar su calidad de vida.
Cada vez son más las personas que toman conciencia sobre el maltrato de los animales de compañía. Sin embargo, siguen apareciendo historias que muestran cómo muchos aún son abusados, explotados o abandonados. En Bello conocimos el caso de Kelly Yisela, una ciudadana que desde hace años divide su vida entre el trabajo y el rescate de animales en situación de vulnerabilidad. Así fue como llegó a Tokio, una perrita bulldog francés cuya historia hoy busca sensibilizar y sumar apoyos para mejorar su calidad de vida.
Tokio: una vida marcada por la explotación y el abandono
Tokio llegó a una nueva oportunidad de vida tras ser rescatada en un barrio de Medellín, donde, según el relato de Kelly, fue utilizada durante años para la reproducción con fines comerciales. “Ella caminaba normal, la veían correr, pero un día empezó a arrastrarse y ya no volvió a caminar”, cuenta Kelly.
La perrita pasó cerca de un año sin atención veterinaria. Durante ese tiempo, su cuerpo empezó a deteriorarse de manera irreversible. Hoy tiene 3 años de edad y llegó a las manos de Kelly a través de una amiga que le dio a conocer su caso.
Cuando finalmente Kelly la llevó al veterinario, el diagnóstico fue desalentador. “Me dijeron que se demoraron mucho en hacerle terapias, que las rodillas ya están muy desgastadas y que es muy difícil que vuelva a caminar”, explica. Aun así, Tokio conserva sensibilidad en sus patas traseras, intenta levantarse y responde al contacto, señales de que sigue luchando.
Debido a que solo se arrastra, Tokio presenta callos y lesiones en sus patas, además de irritaciones causadas por el uso permanente de pañales.
Hoy Tokio vive en Bello bajo el cuidado permanente de Kelly. Usa pañales a diario, tiene una silla de ruedas que aún está aprendiendo a usar y requiere gastos constantes en insumos y atención médica. “Yo la cambio cuatro o cinco veces al día. Gasta muchos pañales, pero todo lo hago con amor. Yo sé que nadie más la hubiera recibido por su condición”, afirma.
Más allá de las secuelas físicas, Tokio también carga con un fuerte trauma emocional. “Ella se asusta con los ruidos fuertes, tiembla cuando uno la regaña, como esperando un golpe”, relata Kelly. Su mayor objetivo es que la perrita viva tranquila, sin miedo y con dignidad.
Kelly vive actualmente con cuatro animales más y, aunque los gastos son cada vez más constantes, mantiene firme su propósito de ofrecerles una vida digna a animales que han sufrido el abandono y el maltrato.
Un llamado a la tenencia responsable y a la solidaridad
La historia de Tokio invita a rechazar prácticas como la reproducción forzada y a promover la tenencia responsable de mascotas. También es una oportunidad para que la comunidad se movilice en favor de quienes no tienen voz.
Quienes deseen apoyar el proceso de recuperación de Tokio pueden escribirnos a través de mensaje directo a través de nuestras redes sociales en Facebook e Instagram @elbellanita. Desde El Bellanita canalizaremos los contactos de manera responsable para poner en comunicación a las personas solidarias con su cuidadora y así seguir sumando al mejoramiento de la calidad de vida de esta canina.









