En 1972, en medio de una manga y una quebrada cristalina, nació el barrio Espíritu Santo en Bello, una comunidad que encontró su nombre en una frase de gratitud y esperanza.
El barrio Espíritu Santo, ubicado en la Comuna 4 de Bello, nació en 1972 en una manga rodeada de árboles frutales, cuando solo había tierra y una quebrada —entonces cristalina— que atravesaba el sector. Las familias Moncada, Zuleta y Rúa fueron las primeras en llegar.
Desde el principio, el barrio tuvo una particularidad: contaba con una sola entrada y una única salida. Este detalle ayudó a construir un fuerte sentido de comunidad, seguridad y confianza entre vecinos.
El nombre surgió durante una reunión de los fundadores, realizada en una pequeña capilla construida en tablas. Allí se propusieron nombres como “Padre Agudelo”, en honor al dueño del predio, o “20 de mayo”, por la fecha del encuentro.
Fue entonces cuando doña Rocío Moncada, la primera habitante del sector, expresó con gratitud:
“Tener donde vivir es una bendición del Espíritu Santo”.
La frase conmovió a todos y, desde ese momento, el barrio quedó bautizado como Espíritu Santo.
Gracias a Estrella Pérez, edil de la Comuna 4, y a Miguel Marín, por ayudar a tejer esta historia que también hace parte de sus vidas.
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